La condena del entrenador robot
Es un gran honor para mí que personas de todo el mundo visiten el sitio web de Coaching Futbol. Desde Argentina hasta Taiwan, de Australia a Japón, desde Perú a Canadá, personas de todos los países del mundo nos visitan. Me emociona saber qué personas de todos los niveles, clases y culturas han encontrado este espacio útil para hacerse preguntas o encontrar respuestas.
Ahora internet y los medios sociales pueden ser una gran herramienta de información, pero también pueden serlo de desinformación o bien nos puede bloquear o inmovilizar. Como ya hablé en este artículo https://entrenadorfutbol.es/sobreinformacion-del-entrenador-de-futbol/, la información, si no se procesa correctamente o si no se percibe con un punto de vista abierto, puede hacernos perder el control de nuestra propia idea, incluso nos puede llegar a afectarnos negativamente y a los demás.
El entrenador es un analista perfeccionista que busca soluciones constantemente para mejorar. Sin embargo, esta búsqueda constante puede llevarnos a un laberinto y hacernos olvidar nuestra propia esencia. He observado que hay personas que, por miedo, no se atreven a realizar una estrategia propia y solo siguen lo que han leído en un blog o un libro. También he visto entrenadores que solo se enfocan en alcanzar el objetivo sin preguntarse el porqué detrás de su elección. ¿Por qué no cuestionarnos nuestras decisiones y volver a ser nosotros mismos?.
El fenómeno del "entrenador robot" o "personas robot" es un claro ejemplo de cómo la sociedad actual, altamente tecnológica y socialmente conectada, nos está moldeando. Vivimos en una sociedad que presume constantemente en las redes sociales, que ensalza la victoria y ridiculiza la derrota, que comparte fotos y comentarios de vidas idílicas y perfectas en WhatsApp, Facebook o Instagram. Una sociedad perfeccionista que no oculta sentimientos de odio, envidia y crítica hacia aquellos que no pertenecen a la misma moda.
En este contexto, los entrenadores que se convierten en robots, es decir, aquellos que siguen ciegamente las últimas tendencias o modas sin reflexionar en sí mismos, están perdiendo su identidad y personalidad como entrenadores y, en última instancia, como seres humanos. Esta búsqueda constante de perfección, en lugar de mejorarnos, puede conducirnos a un laberinto sin fin, que nos lleva convertimos en meras copias.
Es hora de hacerse preguntas y cuestionar las estrategias que se siguen en el campo, no solo por el simple hecho de que otros lo hacen, sino para buscar nuestras propias respuestas y descubrir nuestra propia personalidad primigenia como entrenadores y formadores. La clave para una verdadera evolución no está en seguir a otros, sino en cuestionar todo lo que nos rodea y en hacer de nuestra experiencia única y auténtica la base de nuestro trabajo.
¿Somos entonces el resultado de nuestras expectativas y deseos, o más bien de lo que esperan los demás de nosotros?
Parece que hemos transformado el mundo en un gran foro donde constantemente nos juzgan y etiquetan por pertenecer a una tribu (política, social, económica, deportiva) o por nuestros logros en términos de números (puntuación en un examen, seguidores, dinero, posesiones materiales, etc.). Es una lucha sin fin y sin sentido por el "yo más", el "yo mejor" y el "yo tengo la razón". Incluso yo mismo parezco estar haciendo lo mismo ahora mismo.
En definitiva, estamos tan pendientes de cómo nos miran los demás que nos olvidamos de observar el mundo con nuestros propios ojos.
Me gustaría lanzarte un mensaje:
Trabaja, viaja, analiza, experimenta, infórmate, estudia diferentes cursos, reflexiona, observa y debate diferentes ideas en diferentes puntos de vista y lugares. Crea tu propio camino, pero no porque te lo diga yo u otro, hazlo porque lo sientes necesario. Ten clara una cosa, el futbol no es una ciencia exacta por muchos datos, estadísticas, fórmulas, medidas, aplicaciones, blogs, análisis y conocimientos que tengas o veas, no se puede controlar, hay que vivir con ello.
Si llegas a esa conclusión, quizás toda esa tensión y carga acumulada que se nos impone se te reduzca, además puede que te ayude a ver el futbol con más claridad, con más tranquilidad, que te permita vivir con más naturalidad. Esto te ayudará a ser más EFECTIVO. Ante todo deseo que crezcas siendo tu mismo.
Este espacio nunca quiso que fuera la solución del futbol (que no la tengo, ni nadie de aquí lo inventó o lo reinventó).
Nunca he querido imponer un ejercicio o una verdad absoluta, mi objetivo es provocar una expansión y una guía por un bien mayor, un bien que tienes que recorrer por ti mismo, con tus propias ideas y decisiones.
No deseo que te conviertas en un entrenador automatizado que nunca se desvía de lo preestablecido y simplemente ejecuta una acción tras ver un video o leer un artículo en algún blog. Tampoco deseo que te conviertas en un entrenador que invierte innumerables horas tratando de convertir el fútbol en un estudio matemático perfecto, lleno de escuadras, cartabones y términos rebuscados, con esquemas que contienen 20 recuadros y 50 flechas de colores para encontrar la solución perfecta a todo. Esto es una condena, un peso que te impide ver la realidad y puede ocultarte la verdad que tenías ante ti todo el tiempo.
